Miércoles 30 de septiembre 2020

Tras 45 años de espera Monclova se lleva el título de la LMB

Tras 45 años de espera Monclova se lleva el título de la LMB

Acereros de Monclova pasó a la historia del béisbol nacional al ganar por primera ocasión el título en la Liga Mexicana de este deporte (LMB), pero lo anecdótico es que tuvieron que pasar 45 años para que lograra la hazaña, ante un aguerrido Leones de Yucatán. Fueron 45 los años que tuvo que esperar el […]

Acereros de Monclova pasó a la historia del béisbol nacional al ganar por primera ocasión el título en la Liga Mexicana de este deporte (LMB), pero lo anecdótico es que tuvieron que pasar 45 años para que lograra la hazaña, ante un aguerrido Leones de Yucatán.

Fueron 45 los años que tuvo que esperar el conjunto coahuilense para ver coronada una exitosa campaña, en la cual vivió una serie de altibajos para lograr llevar el cetro a sus vitrinas.

Monclova vino de atrás en la pizarra en el último juego. Con un marcador de 2-5 tuvo que reponerse para que al final se llevará el partido 9-5 ante Leones de Yucatán.

Aunque los yucatecos tuvieron una ventaja de 2-5 hasta el cuarto episodio, fue en el quinto rollo cuando los coahuilenses levantaron el bate y comenzaron el camino a la victoria de una franquicia creada en 1974, y que nació con el nombre de Mineros de Coahuila.

Esta denominación identificó a la novena del norte hasta hacerse de un lugar en el beisbol mexicano. Y fue a partir de 1980, cuando decidieron renombrar la franquicia como Acereros, que el equipo comenzó a destacar en la Liga Mexicana, pero sin lograr el anhelado título.

El Estadio Monclova se ha convertido en un inmueble en el que se han realizado épicas batallas que han colocado al conjunto entre los mejores de la Zona Norte del país.

Logran el título

Su presidente, Gerardo Benavides Dávila, ha tenido la certeza de llevar al equipo a las grandes latitudes y de la mano del estadounidense Pat Listach consumaron en octubre pasado lo que ya habían pensado, pero requería de constancia para lograrlo.

Lo hecho por Acereros vino a cambiar la imagen de Coahuila. Antes del triunfo histórico, la afición estaba incrédula de lo que se podía hacer en la temporada, pero conforme avanzó el torneo y llegaron los triunfos el panorama cambió.

El dirigente deportivo llegó a darle otra visión al equipo. “Es un reconocimiento a toda la gente que trabaja en Acereros, a la organización, a mi familia, a la ciudad que apoyó el proyecto y a los aficionados que siempre estuvieron con nosotros”, dijo.

Luego de la obtención del título, Benavides Dávila reconoció que la Furia Azul se ganó un lugar importante en la historia del beisbol mexicano, no sólo por la obtención del título, sino porque demostró que se ha convertido en una franquicia rentable capaz de llenar el estadio los días de juego.

Les cambia el rostro

Procedente de Pericos de Puebla, Benavides Dávila llegó a Acereros con la idea de cambiar el estilo. Lo hizo a su manera, con trabajo, para atraer a los patrocinadores y desde luego hacer que los juegos fueran transmitidos por los medios de comunicación.

Con una reingeniería en todos los sentidos, desde las plataformas digitales hasta las redes sociales, Acereros poco a poco se metió de lleno a la lucha por el rating. Acaparó 60 por ciento de capacidad de la afición en el estadio y en las plataformas logró un aumento de seguidores y de participación de 50 por ciento.

De acuerdo con la organización, en redes sociales se logró tener 130 mil seguidores, es decir, 35 por ciento de la población de Monclova, lo que hizo tener mejor penetración en relación a 2014, cuando el directivo llegó a la organización.

Asimismo, el equipo ha tenido en sus filas a grandes jugadores que han logrado tener una excelente relación con los coahuilenses, como Bruce Maxwell o Erick Young Jr., ambos de Estados Unidos, que han cambiado el rostro de la organización.

En este 2019, Acereros cambió la historia y lo hizo con una enorme actuación final. José Amador, Alex Mejía y Érick Aybar estuvieron en el protagonismo, pero no sólo de manera individual, sino colectiva, al hacer una novena con garra.

Aquel octubre quedará en el libro de las historias del béisbol nacional como una de las finales más dramáticas, no sólo por el hecho de remontar la pizarra, sino porque en el séptimo rollo, Acereros lo hizo con dos imparables, y con ello comenzó la hazaña.

NEWSLETTER
¡SUSCRÍBETE PARA RECIBIR LAS ULTIMAS NOTICIAS!
Recomendado