Sábado 19 de octubre 2019

La reconversión del Barcelona

La reconversión del Barcelona Foto: @FCBarcelona

Barcelona tiene que aceptar una crisis de la que no ha sabido salir desde hace unos años

Tres años ya desde que el Barcelona alzó la orejona frente a la Juventus en su última presentación digna en Champions League.

PSV, Inter de Milán y Tottenham como visitantes no serán fáciles, y menos con los pobrísimos números del Barça fuera del Camp Nou. Cinco derrotas en 15 partidos, cinco empates y sólo cinco victorias (Arsenal, Sporting, Gladbach, Celtic y BATE). La victoria frente al Arsenal en la temporada 14-15 fue su último gran resultado lejos de casa.

Si desmenuzamos las cifras encontramos que los rivales a los que les ha ganado son equipos modestos, y que las cinco derrotas acumuladas son tan solo un botón de decrecimiento; en el rubro goleador, Barça acumula 19 goles en contra y 13 a favor, más de la mitad (7) los rubricó Messi. El resto se reparten entre Rakitic (2), Suárez (1), Piqué (1), Arda (1). Cabe mencionar la crisis de Suárez lejos del Camp Nou. En la última temporada sólo marcó un gol en la máxima competición continental.

Todo esto, combinado con el triplete del Real Madrid, y un infranqueable dominio de los blancos en las canchas más duras de Europa como París, Múnich y Turín, orilla al Barcelona a aceptar una crisis de la que no ha sabido salir desde hace unos años. Pareciera que aquella ‘épica’ remontada ante PSG en el Camp Nou resultó más contraproducente que beneficiosa.

Esa noche la calidad moral del club que, eternamente, se había quejado de las injusticias manchó el futbol. Me gusta recordarlo porque a partir de ese día pareciera que nos volvimos un poco más realistas, aceptamos que en las dimensiones de este club no encajaba más el concepto de ‘valors’ y evolucionamos como espectadores. El Barcelona nos quería hacer pensar que en ‘el club de los buenos’, los románticos del futbol iban a defender el honor, y abrimos los ojos. No estuvo mal, al contrario, aprendimos a matizar; llegó el batacazo en Roma y sólo se confirmaron las sospechas: el Barcelona había dejado de ser grande.

Y no lo digo yo, lo dice Puyol, lo reconoce el aficionado ‘educado’. El equipo tiene que priorizar: fichajes ridículos, partidos impresentables, caídas estrepitosas, demandas, fraudes, batallas políticas, polémicas tuiteras, el problema de los catalanes no es el dominio del Real Madrid, el problema del Barça es estructural. Perdieron brújula y plantilla para ser dominantes en Europa, no ha nacido la nueva joya del club y el promedio de edad ya es elevado, pero siempre será más fácil culpar al rival.

@Mafersar

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