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La Fórmula 1 Virtual no parece convencer a los aficionados

Con la suspensión de los Grandes Premios del Mundial de Fórmula 1, la organización decidió optar por una fórmula “virtual” para seguir manteniendo en marcha la maquinaria de un deporte que mueve miles de millones de dólares cada temporada. Así, el 22 de marzo arrancaba el F1 Esports Virtual Grand Prix de Baréin. A las 20:00 h GMT daba comienzo la fase de clasificación que determinaría las posiciones de salida en la carrera.

El número de vueltas se redujo a 28, la mitad de lo que correspondería a la distancia real del Gran Premio, y el piloto de Renault Guanyu Zhou, una joven promesa de la escudería, se hizo con el primero de los títulos en juego. Lo acompañaron en el podio digital Stoffel Vandoorne (Mercedes) y Phillip Eng (Red Bull). La competición se puedo seguir desde las redes sociales, a través de las cuentas oficiales de la F1 en Twitch, Facebook y YouTube. Lamentablemente, la baja participación de pilotos oficiales, bajo el argumento de no estar familiarizados con el título de Codemasters F1 2019, hizo que las audiencias se quedasen muy lejos de lo esperado, aunque el vídeo de la carrera en YouTube alcance, en el momento de escribir estas líneas, cerca de 1.870.000 reproducciones.

Esto supuso un pequeño gran fiasco para las casas de apuestas, encantadas con esta nueva oportunidad de negocio, y la organización, que se escudó en lo precipitado de la organización de la versión digital del evento y aseguró que el número de pilotos oficiales de las escuderías aumentaría en las siguientes competiciones. El problema derivaba de la asepsia del formato digital, ya que se hacía necesario introducir una mayor presencia de los pilotos reales en este tipo de iniciativa, para transmitir cercanía y fisicidad al espectador. Este no es un concepto nuevo: se trata del mismo principio que ha llevado a los casinos en vivo a superar a sus versiones puramente digitales; en los juegos donde la atmósfera del directo forma parte de forma indisoluble de la experiencia, el factor humano resulta fundamental de cara a reproducir las sensaciones del evento real.

Fuente: Canal El Universal Deportes – YouTube

Para la segunda edición de las F1 Esports Virtual Grand Prix Series, correspondiente al Gran Prix de Vietnam, se consiguió incluir a cinco de los pilotos oficiales de las escuderías. La parrilla de salida se completaba así con Lando Norris (McLaren), Nicholas Latifi (Williams), George Russell (Williams), Alex Albon (Red Bull) y Charles Leclerc (Ferrari).A última hora, se sumó a esta lista Antonio Giovinazzi (Sauber) y el excampeón Jenson Button. Finalmente, se decidió cambiar el circuito vietnamita por el Gran Premio de Australia, ya que el trazado de Vietnam no estaba incluido en la versión 2019 del título de Codemasters y los programadores no tuvieron el tiempo necesario para su modelado, así que los pilotos se vieron las caras en Albert Park.

Charles Leclerc no defraudó y se impuso al resto de competidores, quedando por delante del piloto de F2 Christian Lundgaard y de George Russell. Concluidas las 29 vueltas al circuito, Leclerc no tuvo reparos en reconocer que había estado en tensión toda la carrera y que el formato virtual le había hecho sudar. También admitió que había dedicado cinco horas al día a preparar la carrera, para adaptarse a las condiciones del formato virtual. Si Leclerc estuvo a la altura de las expectativas, las audiencias volvieron a quedarse a medio camino: cerca de un millón de visitas en directo y un acumulado total de algo más de 1.600.000 en YouTube una semana después de haberse disputado el Gran Premio virtual.

Aunque es evidente que es un formato que está por pulir, y que los bits difícilmente pueden reemplazar el gusto por la rueda quemada y el olor a combustible de los aficionados actuales, la iniciativa abre el camino para lo que, en un futuro, pueda ser una competición paralela que también resulte rentable para la organización. El auge de los eSports es innegable, así que quizá la organización de la F1 todavía pueda sorprender a las audiencias ajustando el motor de sus Grandes Premios virtuales.

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